Cómo escribir el discurso de boda de un padrino o una madrina

Tu discurso de boda no tiene que ser perfecto. Tiene que ser personal.

Un buen discurso de padrino o madrina es breve, amable y concreto. Aquí tienes una estructura sencilla y un plan de ensayo para disfrutar del día en lugar de temerlo.

Practica tu discurso

La forma de un gran discurso

Apunta a entre tres y cinco minutos. Empieza diciendo quién eres, cuenta una historia que muestre cómo es realmente la persona, di algo sincero sobre la pareja y termina con un brindis.

El humor funciona mejor cuando es cariñoso y la sala lo entiende. Si una broma puede avergonzar a alguien, déjala fuera.

Paso a paso

Preséntate

Di quién eres y cómo conoces a la persona.

Cuenta una historia

Una historia breve y concreta vale más que una lista de cualidades.

Habla a la pareja

Di lo que ves en ellos juntos.

Termina con un brindis

«Levantemos las copas por…».

Plan de ensayo

Escríbelo como lo dirías

Frases cortas. Palabras naturales.

Léelo en voz alta tres veces

Corrige lo que resulte incómodo de decir.

Cronométralo

Recorta lo que te pase de los cinco minutos.

Usa una tarjeta pequeña

Solo palabras clave. Levanta la vista a menudo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe durar el discurso?

Entre tres y cinco minutos es más que suficiente.

¿Se puede ser gracioso?

Sí, con cariño. Asegúrate de que el humor lo disfrutarían la pareja y sus abuelos.

¿Y si lloro?

Haz una pausa, sonríe y continúa. Demuestra que te importa.

¿Cómo calmo los nervios?

Practica en voz alta, respira despacio antes de empezar y céntrate en la pareja, no en el público.

Ensaya en voz alta

Cuanto más lo digas, más tranquilo estarás el día de la boda.

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