Cómo eliminar las muletillas al hablar

Eh, o sea, bueno… y cómo dejar de usarlas

Todo el mundo usa muletillas. El objetivo no es quitarlas todas, sino evitar que se apoderen de tu discurso. Así puedes sustituirlas por pausas que suenan seguras.

Practica sin muletillas

Por qué usamos muletillas

Aparecen cuando la boca va más rápido que el pensamiento. Tememos el silencio y llenamos el hueco con un sonido. La ironía es que un silencio breve suena mucho más seguro que una muletilla.

La mayoría de la gente no nota sus propias muletillas hasta que se escucha en una grabación. Esa toma de conciencia es el primer y más importante paso.

Cinco técnicas

Grábate y cuenta

Graba una charla de un minuto y cuenta tus muletillas. Intenta reducirlas cada semana.

Sustitúyelas por una pausa

Cuando notes que viene un «eh», cierra la boca y respira. Un segundo de silencio está bien.

Habla más despacio

Un ritmo más lento da tiempo al cerebro para encontrar la siguiente palabra.

Termina bien las frases

Acaba cada frase bajando la voz y haz una pausa antes de empezar la siguiente.

Conoce tu primera y última frase

Aperturas y cierres sólidos reducen la duda en los momentos más nerviosos.

Un ejercicio diario sencillo

Paso 1

Saca un tema aleatorio.

Paso 2

Habla un minuto sin ninguna muletilla. Si dices una, empieza de nuevo.

Paso 3

Repite tres veces. La pausa se vuelve automática.

Preguntas frecuentes

¿Las muletillas son siempre malas?

No. Algunas son naturales. Solo son un problema cuando aparecen muy a menudo o esconden tu mensaje.

¿Cuánto se tarda en reducirlas?

Con grabaciones diarias y ejercicios cortos, mucha gente nota una mejora clara en un par de semanas.

¿Tengo que eliminarlas todas?

No. Busca tener menos y más breves, no ninguna.

¿Por qué uso más muletillas cuando estoy nervioso?

El estrés acelera el habla y aumenta el miedo al silencio, así que las muletillas se multiplican.

Entrena la pausa

Un minuto sin muletillas, cada día.

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